8 noviembre, 2019

Turismo sostenible

Una de las vías por las cuales el proyecto de RED DE EMPRENDIMIENTO SOCIAL Y DESARROLLO TERRITORIAL INCUBA puede tener un gran impacto sobre la población de los municipios rurales de la Provincia de León es el desarrollo de un modelo de turismo sostenible que permita aprovechar los recursos naturales y patrimoniales.  

La carta mundial del turismo sostenible, aprobada en 1995 en Lanzarote, establecía en su primer punto que “el desarrollo sostenible es un proceso orientado que contempla una gestión global de los recursos con el fin de asegurar su durabilidad, permitiendo conservar nuestro capital natural y cultural, incluyendo las áreas protegidas. Siendo el turismo un potente instrumento de desarrollo, puede y debe participar activamente en la estrategia del desarrollo sostenible. Una buena gestión del turismo exige la sostenibilidad de los recursos de los que depende.” Así, “el desarrollo turístico deberá fundamentarse sobre criterios de sostenibilidad, es decir, ha de ser soportable ecológicamente a largo plazo, viable económicamente y equitativo desde una perspectiva ética y social para las comunidades locales”.

Por su parte, la Organización Mundial del Turismo (OMT) concibe al turismo sostenible como “una vía hacia la gestión de todos los recursos de forma que puedan satisfacer las necesidades económicas, sociales y estéticas, respetando al mismo tiempo la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas que sostienen la vida”.

Es por ello que el turismo sostenible debe:

  1. Dar un uso óptimo a los recursos medioambientales, manteniendo los procesos ecológicos esenciales y ayudando a conservar los recursos naturales y la diversidad biológica.
  2. Respetar la identidad sociocultural de las comunidades anfitrionas, conservando su cultura, arquitectura y valores tradicionales. El turismo es, además, una buena forma de contribuir al entendimiento y la tolerancia entre las diferentes culturas.
  3. Asegurar unas actividades económicas viables a largo plazo que reporten a todos los agentes beneficios socio-económicos bien distribuidos, entre los que se cuenten oportunidades de empleo estable y de obtención de ingresos y servicios sociales para las comunidades anfitrionas, contribuyendo a mejorar su calidad de vida.

A eso nosotros podemos añadir la fijación de la población, en una primera fase, y la recuperación de parte de aquellos que debieron abandonar el “pueblo” ante la falta de oportunidades de trabajo por la desaparición de la forma tradicional de obtener ingresos.

Otra de las facetas importantes del turismo sostenible es su necesidad de que participen en su implementación multitud de agentes económicos y sociales: la propia población que ha de aportar su trabajo, es una fuente de alojamiento -con lo que eso tiene de interacción entre diferentes culturas y formas de afrontar el mundo rural/urbano- y puede suministrar productos para su consumo directo o a través de los establecimientos de restauración -consumo km 0-; empresas de todo tipo, administraciones públicas de carácter local, comarcal, estatal, etc.-. Es por ello necesario el desarrollo de un proyecto que suponga una colaboración amplia. Además, el turismo sostenible es un proceso continuo y requiere un seguimiento constante de sus incidencias, para introducir las medidas preventivas o correctivas que resulten necesarias. Sin olvidar que el turismo sostenible debe reportar también un alto grado de satisfacción a los turistas y representar para ellos una experiencia significativa.

Propuesta Turismo Sostenible: La puesta en valor de los recursos naturales y patrimoniales del presente proyecto es una magnífica oportunidad para reconvertir zonas duramente castigadas desde el punto de vista medioambiental pero también social, en un destino turístico sostenible que aproveche esos recursos para potenciar “un salto de calidad” en las condiciones de vida de sus habitantes como proyecto piloto a aplicar posteriormente en el resto de poblaciones rurales de la provincia de León.

Desarrollar un modelo de gestión sostenible del turismo requiere tener en cuenta varios aspectos: en primer lugar, la caracterización del turismo como un bien común, con todo lo que ello supone; en segundo lugar, el respeto de la identidad sociocultural de la zona y su aprovechamiento para la mejora de la calidad de vida y la fijación de esa población; y en tercer lugar, las limitaciones que impone la capacidad de carga.

En el caso concreto del presente proyecto se proponen las siguientes actuaciones en un municipio piloto que será definido por el Área de Territorio Sostenible de la Diputación Provincial de León:

  1. Identificación y catalogación de los recursos susceptibles de ser utilizados en un Plan de turismo sostenible. Dentro de ellos se pueden destacar:
    1. Recursos patrimoniales
    2. Recursos naturales
    3. Recursos socio-culturales
    4. Recursos etnográficos (fiestas, costumbres…)
    5. Recursos intangibles
  2. Contacto y catalogación con todas aquellas empresas, asociaciones, instituciones, etc. que están desarrollando actividades turísticas en la zona de influencia del Municipio Piloto. Esto incluye desde actividades deportivas hasta alojamientos, pasando por empresas de restauración… Puesta en común y planes de apoyo en la transformación, para aquellas que sea necesaria, hacia un turismo sostenible.
  3. Elaboración de un Plan de desarrollo turístico sostenible

 

→ Plan de marca / Plan de marketing