La Monarquía Hispánica, a partir de la coronación imperial de Carlos V, asumió una proyección europea que se superpuso a la doble naturaleza mediterránea y atlántica heredada de los Reyes Católicos. En un breve lapso temporal, España –y en particular la Corona de Castilla–, se convirtió en la cabeza de una monarquía compuesta sin precedentes, […]

Fuente: INTECCA Comunicación.