
Los llamados “estados dinásticos” (Richard Bonney) del Antiguo Régimen cifraban el ciento por ciento de su continuidad en la simple existencia de uno o varios herederos del monarca reinante. Por lo general el sistema funcionaba sin contratiempos, haciendo depender su continuidad de la biología. Sin embargo, podían sobrevenir momentos en los que la supervivencia de […]
Fuente: INTECCA Comunicación.